Si tuviera intenciones haría una declaración de intenciones, si tuviera algún fin hablaría de principios, si tuviera los medios hablaría de su libertad.
Si no fuera tan ambulante redactaría un preámbulo, si me sintiera lógico lo alegaría en un prólogo, si cumpliera órdenes buscaría algún orden, si creyera en un dios daría una premisa.
Si no fuera tan púdico ensayaría una introducción, si no temiera la rima fácil aprestaría un introito, si hablara en general lanzaría un bando, si supiera pronunciar las erres sería perorata.
Pero siendo, en síntesis, un ambulante sin fines ni intenciones, sin medios ni osadías, sin dios ni lógica ni orden, particular y temeroso, tan poco pronunciado, tendré que limitarme a hablar, que es tanto más difícil.

cháchara es, entonces, un lugar donde no tengo excusas: donde puedo pensar y publicar lo que quiera, aprender, participar. Aquí subiré lo que se me cante: una columna, una crónica, un poema en arameo –ojalá un poema en arameo–, fotos propias y ajenas, un comentario breve, los dibujitos de un amigo, los desastres de Messi, un video si me atrevo, lo que pueda. Y, cuando lea o vea cosas que me interesen, también lo registraré aquí abajo, por si les interesa a otros. Y a veces, ojalá, invitaré a algún amigo.